Un estudio comprobó que los incendios forestales alteraron la calidad del agua en la Patagonia

Un estudio comprobó que los incendios forestales alteraron la calidad del agua en la Patagonia

Un gran incendio forestal ocurrido en 2021 en la Patagonia argentina afectó la calidad del agua y la dinámica de nutrientes de arroyos de cuencas quemadas durante 28 meses posteriores al evento, reveló un estudio realizado por especialistas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y de INVAP.

El trabajo, que destaca la importancia de comprender los efectos del fuego sobre ríos y arroyos de cabecera, fue publicado recientemente en la revista especializada Science of The Total Environment.

Desde el CONICET explican que, debido a que los incendios forestales de bosques andino-patagónicos además de producir transformaciones en la vegetación y la fauna también alcanzan a ríos y arroyos, puede alterarse la calidad del agua y el funcionamiento de los ecosistemas acuáticos. 

En ese sentido, según se advirió, comprender cómo responden estos cuerpos de agua después del fuego resulta clave para evaluar los impactos de estos eventos y diseñar estrategias de manejo que contribuyan a la conservación de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos.

El incendio en Las Golondrinas y El Hoyo, Chubut

Este incendio forestal de gran magnitud se originó cerca de las localidades de Las Golondrinas y El Hoyo, en la provincia del Chubut, y afectó más de 13 mil ha de Bosque Patagónico

Para evaluar los efectos del fuego, el equipo comparó cuatro arroyos afectados por el incendio con otros cuatro arroyos de referencia que no fueron alcanzados por las llamas y presentan características ambientales similares.

Efectos de los incendios en los ecosistemas acuáticos

Desde el CONICET resaltan que estos resultados alertan sobre las posibles modificaciones en los ecosistemas a mayor escala: “El incremento elevado de nutrientes sostenido en el tiempo puede tener consecuencias sobre la salud del ecosistema, modificando tramas tróficas y en última instancia pudiendo afectar la calidad del agua para consumo”, indicaron las especialistas.

De esa manera, concluyen que el monitoreo regular de la calidad del agua es una herramienta esencial para identificar posibles impactos del fuego y garantizar la seguridad sanitaria de las comunidades.