En Argentina cuatro de cada diez máquinas están paradas y sin producir
Cuando Javier Milei asumió la Presidencia de la Nación en diciembre de 2023 la industria manufactura tenía una capacidad ociosa del 30% tomada en su conjunto. Luego de 31 meses de gestión libertaria ese porcentaje creció un tercio y hoy las máquinas paradas representan un 40% del potencial productivo.
El proceso de estabilización macroeconómica que aún no termina de dar señales concretas a los actores económicos, la falta de crédito a tasas razonables, la caída de la demanda doméstica y un discurso abiertamente contrario a la industria por parte de las principales figuras del Gobierno, son el marco en el que pueden leerse los últimos datos de uso de la capacidad instalada en el sector manufacturero.
De acuerdo a los datos difundidos días pasados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) el uso de la capacidad instalada (UCI) de la industria arrojó en junio pasado -último dato relevado- y para las 12 ramas de actividad relevadas un 59,1%, dos décimas más que el mismo mes de 2025 (58,9%).
Pero más allá de esta mejora marginal, el dato fuerte es que en lo que va del año en ningún mes superó el 60%, un guarismo considerado bajo para hablar de una industria pujante.
Incluso más: en los 31 meses de gestión que median entre diciembre de 2023 y junio de 2026, solamente en seis de ellos el uso de la la capacidad instalada de la industria superó el 60%. Hay que ir hasta plena pandemia en aquel complejo 2020 para encontrar niveles más bajo por un período tan prolongado de tiempo.
Ganadores y perdedores
En el último informe del INDEC, once de las doce ramas de actividad relevadas estuvieron por debajo del 69% y sólo marcó un nivel elevado del uso del potencial productivo la Refinación de petróleo (86,7%), aunque esto no sorprende porque la propia dinámica de la industria obliga a estar en niveles elevados, y cercanos al tope de la capacidad total.
En este contexto, hubo cinco sectores por debajo del 50% de utilización de capacidad instalada, concentrado en Productos textiles (46,6%), Productos de Tabaco (46,3%), Industria automotriz (45,5%), Metalmecánica sin contar industria automotriz (41,5%) y Productos de caucho y plástico (41%).















