Preocupante incremento de las muertes por siniestros viales en San Juan
La cifra de víctimas fatales ya superó todo el registro de 2025 y genera preocupación por la seguridad vial en la provincia.
La siniestralidad vial vuelve a encender las alarmas en San Juan. En lo que va de 2026, 71 personas perdieron la vida como consecuencia de siniestros viales, una cifra que ya supera las 62 víctimas fatales registradas durante todo 2025, según el relevamiento de la Asociación Familias del Dolor y la Esperanza.
El dato adquiere mayor gravedad porque todavía restan varios meses para finalizar el año. El registro muestra así un incremento sostenido de las víctimas fatales, pese a que durante distintos períodos de 2026 se registró una disminución en la cantidad total de siniestros.
De hecho, durante el primer semestre la Dirección de Tránsito había informado que los siniestros habían descendido de unos 4.300 a 3.700 casos respecto del mismo período de 2025. Sin embargo, las víctimas fatales habían aumentado de 32 a 47.
Menos choques, pero más víctimas
La situación plantea una particularidad que preocupa a las autoridades: no necesariamente hay más siniestros, pero sí consecuencias más graves.
Entre los factores que aparecen vinculados a los hechos más graves se encuentran el exceso de velocidad, las maniobras peligrosas, el consumo de alcohol y las distracciones al volante, incluido el uso del teléfono celular. Desde la Policía también se señaló que las motocicletas representan una proporción importante de las víctimas fatales.
El problema también se observa en las rutas nacionales y provinciales, donde los choques frontales y las maniobras de sobrepaso pueden generar consecuencias especialmente graves debido a las velocidades involucradas.
Una estadística que obliga a reforzar la prevención
El crecimiento de las muertes viales vuelve a poner en el centro del debate la necesidad de fortalecer los controles, pero también la educación y la concientización de los conductores.
Con 71 víctimas fatales en apenas nueve meses, la estadística deja una señal de alerta para San Juan y plantea el desafío de reducir no solo la cantidad de siniestros, sino fundamentalmente la gravedad de sus consecuencias.















