La CGT le suelta la mano a Cristina Kirchner y estalla la interna

La CGT le suelta la mano a Cristina Kirchner y estalla la interna

Apenas se conoció la ratificación de la condena a Cristina Fernández de Kirchner por la causa Vialidad, los sindicalistas más cercanos a la expresidenta plantearon que comenzaba "la resistencia peronista", incluyendo movilizaciones y paros “por tiempo indefinido” e instaron a que la CGT se acople.

Pese al escrito de la central obrera, no hubo mayores pronunciamientos de sus dirigentes y crece la grieta dentro del sindicalismo en torno a cuál debe ser la reacción colectiva en torno a la presunta proscripción contra la titular del PJ.

La palabra de la UOM

En la propia sede del Partido Justicialista, el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica, Abel Furlán, aseguró que “está muy en claro que está en riesgo la democracia y hay que defenderla, y defender a Cristina es precisamente eso, defender a la democracia”.

“Vamos a estar impulsando alguna reunión en el consejo nacional de las Confederación General del Trabajo, y debatiremos”, señaló el dirigente, consultado sobre si se promoverá “un plan de lucha”.

“Los trabajadores estuvieron hoy con Cristina, me parece que hubo como hubo muchos compañeros de la CGT, que estuvieron acompañando a Cristina y que saben perfectamente bien cuál es la situación”, dijo Furlán, quien se refirió a la vertiente kirchnerista que sobrevive dentro del actual confección del poder en la central obrera. Habló de Mario Manrique, de Smata, Sergio Palazzo, de Bancarios, y Norberto Di Prospero, de APL, entre otros casos de sindicalistas con llegada directa al Instituto Patria, quienes estuvieron en el cónclave del PJ.

En contrapartida, los “Gordos” se encuentran, en su mayoría, en Ginebra, Suiza, en el marco de una asamblea de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Emitieron un comunicado y no se expusieron a entrevistas para detallar cuál será la estrategia en torno “a la defensa de Cristina”. A los referentes K dentro de la propia CGT cayó mal la ausencia en el país de un sector importante del triunvirato en una semana donde se pronosticaba la sentencia contra CFK.