Histórico: aprueban en Brasil la reducción de jornada laboral
La Cámara de Diputados de Brasil aprobó esta semana una propuesta de enmienda constitucional, impulsada por el gobierno de Lula da Silva, que pone fin a la escala laboral seis por uno, como rige hasta ahora; es decir, seis días de trabajo por uno de descanso.
En una segunda votación la iniciativa obtuvo 461 votos favorables y 19 en contra, por lo que ahora será enviada al Senado para su análisis, comenzando a regir 60 días después de su eventual promulgación en la cámara alta.
La propuesta establece la reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales, sin disminución salarial y garantizando dos días de descanso semanal, uno de ellos preferentemente los domingos.
La reducción se aplicará en dos etapas: tras 60 días la jornada pasará inicialmente a 42 horas semanales y 12 meses después se establecerá de forma definitiva en 40 horas semanales, con un máximo de ocho horas diarias.
No obstante, el proyecto contempla que puedan existir mecanismos de compensación y reducción de jornada negociados colectivamente. Además, el texto indica que una ley complementaria podrá establecer medidas de transición para emprendedores individuales, así como micro y pequeñas empresas, con el fin de facilitar la adaptación al nuevo marco laboral.
El titular de la Cámara, Hugo Motta, calificó la medida como un cambio “fundamental” para los trabajadores del país desde la Constitución de 1988, y sostuvo que la aprobación quedará registrada en la historia de la legislatura y en la trayectoria de cada parlamentario que comprendió que el desarrollo económico y la dignidad humana deben avanzar juntos.
Por su parte, el presidente Lula señaló en redes sociales que “la aprobación del fin de la escala 6x1 con reducción de jornada y sin reducción de salario, por parte de la Cámara, es un logro histórico y civilizatorio. Un compromiso asumido por el Gobierno de Brasil”, subrayó.
“Más que horas en el reloj, estamos devolviendo a los trabajadores y trabajadoras el derecho a convivir con la familia. Al descanso. A la vida más allá del trabajo. Las dos pausas semanales significan más tiempo para estudiar, divertirse, cuidar la salud y ver crecer a los hijos”, añadió.
Y destacó que se trata de “una victoria sobre todo de las mujeres que, histórica e injustamente, enfrentan una jornada superior, desigual. Una medida que solo fue posible gracias a la inmensa movilización de la sociedad”, finalizó Lula en su publicación en X.
















