El Gobierno busca sacar una reforma laboral sin humillar a la CGT
El Gobierno demora la publicación de la reforma laboral, en medio de una interna con Federico Sturzenegger. En el oficialismo develó "Queremos sacar una ley sin meterle el dedo en el culo a los sindicalistas". Pero no es una posición monolítica. Hay un ala del Gobierno que intenta no quebrar la relación con la CGT y no romper los canales de diálogo. Pero hay otro sector que quiere ir a fondo.
En una conferencia de prensa, el jefe de Gabinete Manuel Adorni explicó este miércoles que no habrá cambios en la temática "cajas sindicales" que resistía la central obrera: “Las modificaciones que haya que hacer en materia sindical van a ser parte de una segunda ley.
El ala del Gobierno que no quiere romper con la CGT no solo es la que responde a Santiago Caputo, que mantiene buen diálogo y relación los líderes sindicales. Dentro del karinismo también hay buena predisposición para con los sindicalistas.
La letra final
El Gobierno frena por ahora la publicación del proyecto final. “El proyecto de ley está terminado. Por supuesto que va a ir a debate, se aprobará y daremos vuelta la página porque dejaremos atrás el 50% de informalidad que hay en Argentina”, dijo este miércoles Adorni.
En el Gobierno hay debate sobre cuándo instalar el debate final en el Congreso. El proyecto entrará por el Senado, donde los senadores del PJ se reunirán este miércoles con la CGT.
Karina Milei cree que hay que aprobarlo antes del 31 de diciembre en la cámara alta y patear la discusión en Diputados para mitad de enero de 2026 ó a más tardar febrero. Otros en el Gobierno creen que febrero será tarde y entienden que hay que "sacarla ya en diciembre". Por cómo se viene moviendo la CGT, va a ser difícil lograr ese cometido en este mes. Resistencia va a tener. En el oficialismo creen que en el Senado será "con 40 votos" y pasa seguro. Cuentan adentro a algunos senadores peronistas que responden a gobernadores. Patricia Bullrich ya mueve fichas.















