Día Mundial de la Endometriosis: no naturalizar el dolor también es cuidar la fertilidad

Día Mundial de la Endometriosis: no naturalizar el dolor también es cuidar la fertilidad

Cada mes, miles de mujeres organizan su agenda alrededor del calendario menstrual. Cancelan planes, faltan al trabajo o estudian con dolor. Y muchas veces escuchan la misma frase: “es normal, ya va a pasar”. En el Día Mundial de la Endometriosis, vale la pena decirlo con claridad: el dolor menstrual no es normal y no debe naturalizarse.

La endometriosis es una enfermedad inflamatoria crónica

Dependiente de las hormonas, y recidivante que se caracteriza por la presencia de tejido similar al endometrio -el que recubre el interior del útero- fuera de él, generalmente en la cavidad abdominal. Estos implantes pueden ubicarse en ovarios, trompas, intestino o vejiga, generando inflamación, adherencias y dolor. Se estima que millones de mujeres en edad reproductiva la padecen en todo el mundo, muchas de ellas sin saberlo.

¿Cómo puede afectar la calidad de vida? El síntoma más frecuente es el dolor. Puede manifestarse como dolor menstrual (dismenorrea), dolor durante las relaciones sexuales, dolor pélvico crónico o molestias al evacuar o al orinar durante el período. En algunos casos es leve; en otros, severo e invalidante.

Lo más preocupante es que muchas mujeres comienzan a sufrir estos síntomas desde la adolescencia y pasan años sin un diagnóstico. A nivel mundial, el retraso diagnóstico promedio es de aproximadamente ocho años. Ocho años de dolor físico y progresión de la enfermedad, pero también de impacto emocional, social y laboral. La endometriosis no solo afecta el cuerpo: puede condicionar proyectos, vínculos, desempeño académico y autoestima.