"Amos" y esclavas: el nuevo código penal del régimen talibán que legaliza la violencia contra las mujeres

"Amos" y esclavas: el nuevo código penal del régimen talibán que legaliza la violencia contra las mujeres

El régimen talibán aprobó a principios de este año un nuevo código penal que permite golpear a mujeres e hijos mientras no se dejen marcas visibles o huesos fracturados. La norma legaliza la violencia contra las mujeres, y las convierte en objetos propiedad de su esposo o de un “amo”.

Además, la ley especifica que el castigo para un afgano por romper el brazo de su esposa es de 15 días de prisión, mientras que por maltratar a un animal o iniciar una pelea entre camellos, ovejas, aves o perros puede llegar a tener que cumplir hasta cinco meses de cárcel.

Qué dice el nuevo código penal talibán

A lo largo de 119 artículos, se convierte en ley la violencia contra las mujeres, considerándolo un instrumento de disciplina social y prevención del pecado o del "vicio". Con esto, se reduce el lugar de la mujer a un objeto, otorgándoles a los animales más entidad y derechos que a las madres, hijas y esposas que a partir de esta norma pasan a pertenecer a un marido o "amo", palabra utilizada en el texto, al igual que "esclavo".

Este código, aprobado en silencio y sin debate público o político, posee en su artículo 32 la estipulación de que si un hombre golpea a su esposa con un bastón y le provoca un daño físico grave como "una herida o un hematoma corporal", si esta puede probarlo ante un juez, el hombre cumplirá 15 días de prisión. A su vez, para realizar la denuncia deben ir acompañadas de un hombre.

Durante la sesión del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, Türk advirtió que se está institucionalizando un “apartheid de género” desde el regreso de los talibanes al poder en 2021 y respaldó que esta figura sea incorporada como crimen en la futura Convención Internacional sobre Crímenes de Lesa Humanidad.

Por su parte, el relator especial para Afganistán, Richard Bennett, presentó un informe que describe un sistema cada vez más represivo que elimina la autonomía de mujeres y niñas y agrava su acceso a la salud. También destacó la importancia de la rendición de cuentas, tras las órdenes de arresto emitidas por el Tribunal Penal Internacional contra líderes talibanes.

Türk, además, reclamó que se levanten las restricciones que impiden a trabajadoras afganas desempeñarse en la ONU, pidió frenar las ejecuciones y detenciones arbitrarias, y advirtió que los recortes de ayuda humanitaria están dejando sin asistencia básica a millones de personas.

Cómo viven las mujeres hoy en Afganistan

Desde el retorno de los talibanes al poder en agosto de 2021, cuando las últimas tropas estadounidenses abandonaron el territorio en una controvertida retirada, las mujeres se han visto prohibidas de la vida diaria en Afganistán.

Se les ha prohibido el acceso a la educación secundaria y superior, el trabajar fuera de sus hogares, se les obliga a cumplir con un estricto código de vestimenta que dicta que deben estar cubiertas desde la cabeza hasta los pies, no tienen permitido salir de sus hogares si un hombre de parentesco cercano no las acompaña, y hasta deben evitar asomarse a los balcones o ventanas de sus domicilios para evitar ser vistas.

De acuerdo con un informe de ONU Mujeres, el 80% de las mujeres en Afganistán se encuentran excluidas del mundo laboral y de la educación, por lo tanto la ONU estableció que los talibanes llevan adelante un apartheid de género al invisibilizar, perseguir, restringir su libre movilidad y vestimenta, prohibir que se escuche su voz o realizar actividades de ocio.